A medida que se acerca el inicio del año escolar, las ventas de útiles y uniformes han comenzado a repuntar en el comercio andino. Aunque ya no se ve el caos de otros años, en el que las familias abarrotaban las tiendas con semanas de anticipación, el movimiento en las calles y locales demuestra que la demanda sigue vigente. Ahora, el periodo de compras se ha reducido a solo dos semanas intensas, con un aumento esperado hasta el 8 de marzo. Uno de los factores que ha impulsado la actividad comercial en la zona es la llegada de turistas argentinos, quienes no solo disfrutan de sus vacaciones en Chile, sino que también aprovechan para abastecerse de artículos escolares. Esta tendencia ha sido un alivio para los comerciantes locales, que han visto en esta clientela una oportunidad para mejorar sus ventas en esta temporada más corta. Si bien la venta de útiles escolares y uniformes comienza apenas termina el Año Nuevo, muchas familias prefieren postergar estas compras hasta después de las vacaciones. Por eso, el grueso de la demanda se concentra en las últimas semanas de febrero y los primeros días de marzo. En este contexto, el llamado de los locatarios es a preferir el comercio local. Todo esto, sabiendo que si bien existen opciones en grandes tiendas y ventas online, lo que ofrece el comercio local es un trato más personalizado, con productos de calidad, buenos precios y sobretodo, con la confianza que dan los años de trabajo.
Aunque estamos recién empezando febrero y el ambiente de colegio no se hace esperar, muchos padres se acercan antes de que se generan aglomeraciones en las librerías o en las tiendas de uniformes escolares. Es que para muchos dejar todo para fin de mes o comienzo de marzo no es una alternativa por temor a que no estén las tallas o no se encuentren los útiles que ellos prefieren. Los apoderados recibieron sus listas de útiles a fines de diciembre y ya las están sacando de donde estaban guardadas, para comprarlas. Utilizan grupos de Whatsapp para darse datos de compra. Mientras que hay padres que deben hacer un esfuerzo para juntar el dinero para comprar lo necesario para que sus hijos asistan al colegio sobre todo por los precios del uniforme. Es por ello que desde las librerías ya cuentan con el stock necesario para tener a los clientes que adelantan sus compras. Muchos se dan el tiempo para visitar una tienda u otra para cotizar los precios mientras que otros prefieren comprar directamente y evitar caminar con las altas temperaturas que hacen.
A medida que se acerca el inicio del año escolar, las ventas de útiles y uniformes han comenzado a repuntar en el comercio andino. Aunque ya no se ve el caos de otros años, en el que las familias abarrotaban las tiendas con semanas de anticipación, el movimiento en las calles y locales demuestra que la demanda sigue vigente. Ahora, el periodo de compras se ha reducido a solo dos semanas intensas, con un aumento esperado hasta el 8 de marzo. Uno de los factores que ha impulsado la actividad comercial en la zona es la llegada de turistas argentinos, quienes no solo disfrutan de sus vacaciones en Chile, sino que también aprovechan para abastecerse de artículos escolares. Esta tendencia ha sido un alivio para los comerciantes locales, que han visto en esta clientela una oportunidad para mejorar sus ventas en esta temporada más corta. Si bien la venta de útiles escolares y uniformes comienza apenas termina el Año Nuevo, muchas familias prefieren postergar estas compras hasta después de las vacaciones. Por eso, el grueso de la demanda se concentra en las últimas semanas de febrero y los primeros días de marzo. En este contexto, el llamado de los locatarios es a preferir el comercio local. Todo esto, sabiendo que si bien existen opciones en grandes tiendas y ventas online, lo que ofrece el comercio local es un trato más personalizado, con productos de calidad, buenos precios y sobretodo, con la confianza que dan los años de trabajo.
Aunque estamos recién empezando febrero y el ambiente de colegio no se hace esperar, muchos padres se acercan antes de que se generan aglomeraciones en las librerías o en las tiendas de uniformes escolares. Es que para muchos dejar todo para fin de mes o comienzo de marzo no es una alternativa por temor a que no estén las tallas o no se encuentren los útiles que ellos prefieren. Los apoderados recibieron sus listas de útiles a fines de diciembre y ya las están sacando de donde estaban guardadas, para comprarlas. Utilizan grupos de Whatsapp para darse datos de compra. Mientras que hay padres que deben hacer un esfuerzo para juntar el dinero para comprar lo necesario para que sus hijos asistan al colegio sobre todo por los precios del uniforme. Es por ello que desde las librerías ya cuentan con el stock necesario para tener a los clientes que adelantan sus compras. Muchos se dan el tiempo para visitar una tienda u otra para cotizar los precios mientras que otros prefieren comprar directamente y evitar caminar con las altas temperaturas que hacen.